Noticias del español

| | | | |

| Redacción
eldiariodeparana.com.ar, Argentina
Miércoles, 22 de diciembre del 2010

EL ALFABETO ES AHORA MÁS CORTO AL PERDER DOS LETRAS, CH Y LL

En 1903 había quedado compuesto por 29 letras, pero ahora sólo tendrá 27, al desaparecer dos dígrafos que ocupaban los lugares cuarto y decimocuarto.


Las modificaciones permiten que guion no lleve tilde; que cuórum suplante a quórum y que preposiciones sean ahora prefijos: ex esposa es ahora exesposa.

Después de 207 años, la Real Academia Española decidió acortar la extensión del abecedario, que desde 1803 estaba compuesto por 29 letras: ahora quedará acortado en 27 letras. En medio, perdió dos dígrafos, o signos ortográficos compuestos, la ch y la ll. De ese modo, las que hasta ahora se ubicaban como las letras cuarta y decimocuarta del abecedario desaparecerán definitivamente.

El cambio, ahora oficializado en el nuevo manual de la Ortografía que acaba de publicar la Academia, y que reemplaza a la última edición, de 1999, en realidad ya había empezado a asomar en 1994. Entonces, se había acordado que las palabras que comiencen con ch se ubicarán en el Diccionario entre las que comiencen con «ce» y con «ci»; y las que empiecen con la ll, en la letra l, entre las que se inicien con «li» y «lo», según los cambios aprobados.

QUÉ CAMBIA. La nueva Ortografía de la lengua española, consensuada por las 21 academias del resto del mundo hispanoparlante, en realidad no es manual restrictivo y de cumplimiento estricto. Se trata sólo de recomendaciones y orientaciones.

Con 250 millones de hispanohablantes, el español es la cuarta lengua más hablada del mundo después del chino, del inglés y del hindi y la segunda más importante. Y la nueva Ortografía, según explicó Salvador Gutiérrez Ordóñez, coordinador de la Academia, de lo que se trata es de «orientar» en el buen uso de la lengua.

Una palabra que suele acarrear frecuentes confusiones respecto de su grafía es solo, cuando indica 'solamente'. Así, la Academia sostiene que la palabra sólo y los pronombres demostrativos, como ésta o éste, que suelen caer en el mar de las dudas ortográficas, pueden ir sin tilde. El contexto en el que están escritas, dice, les da sentido y aparta las dudas en cuanto a su entendimiento.

También releva de la obligación de colocar el acento ortográfico a palabras que sí lo tenían hasta ahora, como guión y truhán, que por influencia de su pronunciación no deja lugar a dudas respecto de donde hay que aplicar el énfasis en su pronunciación.

No es lo único. También se elimina la ó entre números. Así, ya no más decir: «entre 8 ó 9». La salvedad deberá ser propia del escriba, y no poner esa o en mayúscula de modo que se confunda con el número 0. En ese caso, ya no será una alternativa número, sino una cifra de tres dígitos.

En esa senda de transformaciones de la lengua, la Real Academia dio el definitivo certificado de defunción a dos letras del alfabeto, ch y ll, dos letras que, a fin de cuentas, no han sido tales. No son letras, corrigen en la Academia, nunca lo han sido: son dígrafos.

También se echó luz sobre cómo usar las letras c, k y q. Irak está bien escrita, pero no Qatar ni quórum: la correcta escritura sería Catar y cuórum. Sin caer en ningún extranjerismo, se permite escribir New York, en su original del inglés, como alternativa al Nueva York. Y se da cabida a las dos formas del gentilicio de México: mexicano o mejicano.

EXTRANJERISMOS. En lo que no ha cedido la Academia es en la necesidad de castellanizar palabras que en su mayoría provienen del inglés, cuya correcta escritura en el idioma español deberá ser adaptada. A saber: manager tiene su grafía correcta en mánayer; piercing debe ir de la forma aceptada, pirsin; y judo es bien escrito como yudo.

Pero como hay palabras traídas del inglés que no tienen traducción en el español, si se las usa deberá aplicarse la bastardilla o cursiva al escribirlas: así sucederá, por ejemplo, con sexy.

La nueva edición de las reglas ortográficas aportan más claridad respecto de la correcta utilización de las mayúsculas en el lenguaje escrito. Una de las principales novedades radica en que los sustantivos que designan títulos nobiliarios, dignidades y cargos o empleos deberán escribirse con minúscula inicial, por su condición de nombres comunes. Así, el rey, el papa y el presidente pasarán a escribirse con minúscula. Sólo será admisible el empleo con mayúscula inicial cuando el tratamiento no es seguido del nombre propio de la persona a la que se refiere (la Presidenta ofrecerá un discurso), pero el título deberá escribirse con minúscula inicial cuando esté acompañado del nombre propio (la presidenta Cristina Kirchner).

Pero ningún cambio, ni ninguna modificación en la gramática ayudarán a mejorar el lenguaje escrito si antes no hay una mejoría en el nivel de enseñanza en la escuela, según señaló el nuevo director de la Real Academia Española, José Manuel Blecua. El catedrático no está tan preocupado por el deterioro que produce en el habla los modismos imperantes en el chat o en los mensajes de texto de los teléfonos celulares, y sí muestra preocupación por el deterioro progresivo que experimenta la lengua española porque eso «revela el fracaso de la enseñanza primaria y secundaria», tal cual lo afirmó al diario español El Mundo.

«No hay planes de formación lingüística adecuados, y es prioritario enseñar a leer, a escribir y a hablar», afirmó Blecua.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: