Noticias del español

| |

| Leticia Oraisón de Turpín
el-litoral.com.ar, Argentina
Martes, 4 de mayo del 2010

DEVALUACIÓN DEL LENGUAJE

Cada día con tristeza e impotencia, escuchamos hablar a la gente, con mayor precariedad. Esta pobreza de vocabulario, no se reduce a los chicos y adolescentes en quienes es más aguda la limitación, sino que con frecuencia se instala en otras franjas etarias, y así encontramos personas mayores que van decayendo en sus expresiones vocales y esto ocurre en la medida en que se van mimetizando con los más jóvenes.


También «algunos» profesionales de la comunicación, están cada día más estrechos en terminología castellana y escuchamos con desazón, como no solo desaprovechan las mejores expresiones de la lengua, sino que se deslucen y degradan con palabras groseras, vulgares y procaces.

Probablemente esta reducción del vocabulario popular, esté en estrecha relación con la falta de lectura, la que cada vez es menos frecuente por diversas razones, principalmente por el tiempo que le roban la televisión y la computadora, artefactos a los que podemos sumarle los teléfonos celulares. Estos tres elementos nombrados, además de quitar tiempo a la lectura empobrecen el lenguaje con mala utilización de la terminología, limitación y deformación de las palabras escritas.

¿Cómo revertir esta situación? Realmente se hace impensable poder quitarle protagonismo a cualquiera de estas tres vedettes de la tecnología moderna, porque los adelantos son constantes, progresivos y sorprendentes.

No es fácil y parece incluso poco factible que se pueda promover y fomentar el hábito de la lectura en personas tan ocupadas, aceleradas y urgidas por el ritmo de vida actual.

Sin embargo, y con el afán de aumentar la cultura que se encuentra en los libros, siempre podemos sugerir y orientar hacia títulos relevantes y ricos en conceptos y contenidos. En esta tarea es insustituible el titánico trabajo que les cabe a los docentes, que desde su cátedra deberán poner todo el empeño y la pasión por contagiar el amor a la lectura.

También creemos que paralelamente, puede enseñarse a utilizar estos elementos tan protagónicos del mundo actual, con mayor inteligencia y mejor provecho para el intelecto. Nada tan difícil, ya que computación se enseña en colegios e institutos especializados, lo que facilita la incorporación de metodologías y técnicas que favorezcan el enriquecimiento del lenguaje. Tarea que les toca a los profesores quienes con su creatividad seguramente encontrarán los medios para aplicarlo.

En cambio el teléfono es muy personalizado, así que depende de cada usuario y de la voluntad que tenga cada uno de no deformar las palabras con abreviaciones incorrectas y desquiciadas.

Con respecto a la televisión, sólo podemos pedir a los especialistas en comunicación que se esmeren más en el empleo de la palabra, ya que el lenguaje en nuestro idioma es rico en terminología e inflexiones y cuando se lo ocupa adecuadamente se hace deleitable para el oído.

Me considero pobre y limitada en las técnicas expresivas y por eso reclamo elevación y mayor precisión a los que pueden trasladar conocimiento y arte en la difusión del idioma bien hablado.

El beneficio será para todos y el goce llegará seguramente a destinos por nosotros insospechados.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: