Noticias del español

| |

|

María Luisa García Moreno

DEL IDIOMA: ¡SÍ A LOS AMERICANISMOS!


¿Te has puesto a pensar cuántas personas y en cuántos lugares del mundo se habla  español? Pues te cuento que lo emplean como lengua materna más de 359,4 millones de personas y que se habla en América —con excepción de algunas naciones caribeñas, Brasil (cuyo gobierno cree que, en una década, unos 30 millones de personas tendrán este idioma como segunda lengua), Canadá, Estados Unidos (donde la comunidad hispanohablante ocupa un segundo lugar); en África —República Árabe Saharauí Democrática y Guinea Ecuatorial—; y Eurasia —España y Filipinas.


Foto: cervantes-saroalObviamente, la región del mundo donde existe un mayor número de hispanohablantes es América, vastísimo territorio, donde la colonización no pudo extirpar la raíces autóctonas, por lo cual nuestros pueblos han hecho numerosos aportes a la lengua española. Esa realidad hacía indispensable la existencia de un diccionario que describiera las peculiaridades del español que se habla del lado de acá del Atlántico y así, luego de más de diez años de esforzada labor, surgió el el Diccionario de americanismos, aprobado por el pleno de la Asociaciónde Academias realizado en Sevilla en marzo de 2009.

El Diccionario panhispánico de dudas de la lengua española, publicado en el 2005, recoge con bastante precisión la forma en que hablamos los americanos; incluso, el Diccionario de la Real AcademiaEspañolaha dado entrada a numerosos términos, modismos y frases característicos de América Latina. Pero el Diccionario de americanismos recoge cerca de 60 000 entradas y  200 000 acepciones.

Entre los términos incorporados se encuentran:

  • aguacatarse: “atemorizarse”;
  • berraquera: “excitación sexual”, “ira, mal genio”, “energía y entusiasmo para realizar una acción”, “persona o cosa excelente, admirable, muy buena”;
  • chochera: “cariño profundo o inclinación especial por alguien, especialmente el de los abuelos por los nietos”, “cariños y caricias propias de los abuelos”, “afición que siente una persona por algo que le resulta muy placentero”;
  •  descalabrar (se): “estar en bancarrota”, “sufrir alguien una caída aparatosa”;
  •  guayabo: “tristeza que se siente por la ausencia de alguien o de algo”, “malestar que padece al despertar quien ha bebido alcohol en exceso”,
  • sancochar: “cocer, especialmente verduras y carnes, con sal en agua hirviendo”, “sofreír un alimento”, “cocinar mal”, “tostar el sol algo o a alguien”, todos ellos de uso entre nosotros, ya sea con una u otra acepción.

Aunque el diccionario, lógicamente, tiene carácter descriptivo y no normativo, constituye una forma más de reconocer el aporte de los americanos a la lengua común. Este importante lexicón constituye un aporte de la Asociación de Academias de la Lengua a la conmemoración del Bicentenario de la Independencia de las Repúblicas Iberoamericanas; es el reflejo de la política lingüística panhispánica y obra de las veintidós Academias.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: