Noticias del español

| | |

|

María Luisa García Moreno

Revista Pionero, Cuba,

Diciembre, 2012 

DEL IDIOMA: PARA APRENDER EL ACENTO (I)


Las normas de acentuación son complejas, a pesar de lo que el maestro y poeta cubano Raúl Ferrer escribió a sus alumnos, en 1940: «Para aprender el acento»/ ¿Una aguda quiere usted?/ Aquí la tiene: pared./ ¿Quiere una llana?/ ¡Ventana!/ ¿Una esdrújula?/ Pues... brújula.// ¡Pared, brújula, ventana...!/ ¡Qué fácil es la lección!/ ¡Y qué alegre el corazón/ cuando la sepa mañana!


No solo debes dominar las reglas básicas para la acentuación de palabras agudas, llanas o esdrújulas; además, debes saber que algunas palabras llevan tilde diacrítica; otras, tilde hiática y aún quedan las normas relativas a las palabras compuestas. Por eso, son importantes trabajos como la Propuestaracional para simplificar la ortografía, de Juan Andrés Gualda, quien reduce a ¡doce! las palabras con tilde. ¿Te imaginas! ¡Qué maravilla! El libro en que explica su propuesta ya la pone en práctica y no usa la tilde más que en esos doce términos. Sin embargo, no es cosa de que decidamos apoyarlo o no. Aunque su idea resulta muy racional, estamos sujetos a lo normado por la Asociaciónde Academias de la Lengua Española. Así que más vale que te propongas aprender bien las normas, porque, si no, te costará muchos puntos en las pruebas.

Aúnque engorroso, el sistema tiene lógica: el mayor número de palabras son llanas y la inmensa mayoría termina en n, s o vocal; por eso, para tildar las menos, llevan acento ortográfico las que terminan en consonante que no sea ni  n, ni s. Y las agudas, a la inversa. Por último, las esdrújulas, que son las menos, siempre llevan tilde.

Si entiendes esa lógica, no resulta difícil. 

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: