Noticias del español

| María Luisa García Moreno

Del idioma: Papaloteando (III)

Con respecto al papalote existe una jerga especial, relacionada con sus denominaciones y también con las batallas que se hacían. Estos nombres vienen desde los tiempos en que los chinos introdujeron el pasatiempo en Cuba, allá por la época en que gobernaba el teniente general Miguel Tacón durante la primera mitad del siglo XIX.

De acuerdo con las diferentes combinaciones de colores y con el papel que se emplea en la construcción del papalote se llamaban: barillete, de varios colores dispuestos horizon­talmente en franjas paralelas; de barras, de franjas dispuestas de arriba abajo; alfajol, a dos colores en triángulos igua­les unidos por la base; de tablero, en forma de tablero de damas a dos o más colores; media luna, a dos colores, generalmente en fondo azul y con una media luna blanca.

Se denomina chiringa a una forma mínima de papalote, que se hace con un papel común doblado por las esquinas con la parte inferior recortada a pico, de manera que queden cogidas por tres hilos que forman el frenillo —’hilos que sujetan los extremos del papalote para elevarlo al aire e imprimirle movimientos a los lados’—. La chiringa tiene también su cola o rabo, que, bien medido y calculado en cuanto a tamaño y peso del papalote, lo convierte en dócil instrumento. Las chiringas eran el recurso de los niños más pobres.

Golilla es la parte superior de la cola o rabo, más pesada que el resto y con distintas formas según el gusto del papalotero; zapatilla, la rueda o recorte de cuero o cartón que se coloca en el centro del papalote sobre la cara recubierta de pa­pel a la que sirve de protección cuando pasa el hilo del frenillo; palitroque o monigote, el pedazo de madera en que se enrolla el hilo cuando termina el juego.

La acción de elevar y jugar con el papalote se denomina empinar; la de dar o soltar el hilo, arriar, y la acción rápida que se ejecuta con ambas manos para ir recogiendo el cordel con el fin de que el papalote cambie de posición a derecha o izquierda al hacer presión sobre el viento, halar o tirar.

Cuando el cordel de un papalote es cortado por la cuchilla que pende del rabo de otro se dice que aquel se fue a bolina, expresión que ha pasado a formar parte de nuestra variante del español no solo en referencia a este juego. Cuando dos papalotes se atacan y enredan uno al otro hasta quedar ambas cuerdas estiradas: la que parte primero da al otro la victoria y la codiciada presa; este accionar era conocido como embrollo. Cuando el papalote da vueltas sobre su eje central y se vuelve difícil de dominar, es necesario dar tortolilla, es decir, ‘dejar correr el hilo en banda hasta hacerle recuperar el equi­librio’.

A menudo, al recogerse el hilo, cae a los pies del papalotero, se enreda y forma un montón o maraña. Es el momento en que el papalotero ha de mostrar toda su maña para desenredarlo e impedir que se formen nudos.

En fin queda mucho por decir; pero te lo dejo para que investigues un poco al respecto.

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