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| Agencia EfeLunes, 19 de diciembre del 2011

Defensores de DD. HH. advierten que los diminutivos y los vocablos «cariñosos» discriminan

Los eufemismos, diminutivos o palabras aparentemente cariñosas como cieguito, cojito, renguito y sordito para llamar a los ciegos, cojos o sordos muestran discriminación y desprecio, advirtieron hoy defensores de derechos humanos de Ciudad de México.

 

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) explicó en un comunicado que estos términos tienen «connotaciones negativas peyorativas» y denotan una disminución del valor de la persona o una ausencia total de su valía.

«Se deben emplear vocablos o conceptos correctos al aludir a algún tipo de discapacidad o a las personas que la presentan», precisó.

Precisó que el término correcto es personas con discapacidad y no usar discapacitado, incapacitado, lisiado, disminuido, deficiente, tullido, defectuoso, inválido o minusválido, persona especial o persona normal, los cuales «son incorrectos».

El defensor del pueblo presentó estas recomendaciones a funcionarios públicos capitalinos y serán entregadas a las autoridades en un manual didáctico para «referir y tratar adecuadamente el tema a quien tiene esta condición», así como para reconocer sus derechos y sus demandas.

Recordó que la discapacidad «es una construcción social —y por lo tanto modificable— que se presenta en un contexto físico, político y social con el que interactúa, y al hacerlo, tanto el entorno como la discapacidad se redefinen cada vez».

Dijo que las personas con discapacidad «no son personas enfermas» y que la discapacidad «es una condición», aunque aclaró que tampoco se debe actuar «como si la discapacidad no existiera, porque está ignorando una condición importante en la persona».

Insistió en la «correcta” utilización y aplicación el lenguaje para que las personas con discapacidad “logren alcanzar su participación plena en la totalidad» en las áreas de la vida y en igualdad de condiciones con las demás personas.

También recomendó que cuando se hable o requiera alguna información de una persona con discapacidad es necesario «dirigirse directamente a ella y no a sus acompañantes o intérpretes».

Entre otras recomendaciones señala no empujar ni tocar la silla de ruedas de una persona con incapacidad motriz, «a menos que ella lo pida, ya que la silla es parte de su espacio personal».

En el caso de las personas con discapacidad auditiva se menciona prestar atención a las claves que la persona le ofrezca para averiguar si prefiere usar las señas o gestos (a través servicio de interpretación simultánea), escribir o hablar.

Con persona con discapacidad visual, uno se debe identificar, saludar y mencionar nombre y cargo, antes de tener contacto físico con una persona ciega. Si no lo conoce, explicarle el motivo de su presencia.

Respecto a las persona con discapacidad intelectual, menciona que debe dirigirse a él o ella con oraciones claras, utilizando expresiones simples y conceptos concretos (evitando las abstracciones).

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