Noticias del español

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| Miguel Ángel Quesada Pacheco
www.nacion.com, Costa Rica
Lunes, 22 de marzo del 2010

DE TÚ Y VOS… Y DE USTED

¿Cómo reaccionaría usted si recibiese este saludo?: «Hola, hace días no sé de usted. Contame cómo estás». Seguramente se confundiría... tanto como está ya confundido quien habla así. Sin embargo, esa forma de «cruzar» el vos, el tú y el usted es frecuente en Costa Rica, y esto tiene su historia.


En nuestro país existen las siguientes formas de tratamiento para un interlocutor: usted, vos y, más que todo en la escritura, tú, cada una con su respectiva forma verbal: come, comés, comes.

En otros países, tú y usted (el caso de México) o vos y usted (como en Nicaragua) están más que todo condicionados por factores sociales; en cambio, en Costa Rica —y en otros países de Centroamérica—, la elección del pronombre es quizá uno de los temas más complejos de nuestra gramática porque se mezclan factores tanto estilísticos como sociales, a la vez que pragmáticos.

Por eso saltamos de un pronombre a otro, no solo con el mismo interlocutor, sino también dentro de la misma conversación. Cito ejemplos de cartas enviadas al autor de este artículo: [aquí iba el ejemplo trasladado al primer párrafo]; «Me alegró volver a saber de usted. Espero de todo corazón que pases un bonito día»: «Espero que te guste como quedó el cuadro que XX te regaló. Si [usted] le sacó foto al cuadro que XX te regaló envíeme una copia».

Muchas formas. Es difícil saber a ciencia cierta la razón por la cual el sistema pronominal funciona de manera tan distinta en nuestro país. Sin embargo, lo que sucede hoy no es nada comparable al panorama pronominal de la Costa Rica de siglos anteriores, ya que se podía escoger entre las siguientes formas:

1) Vos formal o de poder. Forma de tratamiento empleada por las autoridades coloniales, particularmente en el siglo XVII, para dirigirse a sus súbditos o empleados en situaciones formales, y consistía en el uso de vos más las formas correspondientes a la segunda persona del plural, junto con sus posesivos: «Vos osiréis a Esparza con vuestra familia, y osllevaréis esta carga con vos».

2) Vuestra Merced. Usada por las autoridades coloniales para dirigirse a sus súbditos o empleados en situaciones formales. Consistía en el uso de Vuestra Merced (o Vuestra Excelencia, Vuestra Majestad, etc.) más las formas correspondientes a la tercera persona del singular: «Vuestra Merced seirá a Esparza con su familia, y llevará esta carga consigo». También se empleó en plural: «Vuestras Mercedes seirán a Esparza con sus familias, y llevarán esta carga consigo». Esta fórmula de tratamiento se hizo tan popular, que desplazó el vos de poder a principios del siglo XVIII.

3) Usted. La fórmula Vuestra Merced con el tiempo se fundió y derivó en usted. La primera documentación de usted en Costa Rica data de 1724. Además, el empleo de este pronombre traspasó la esfera del distanciamiento para entrar en la esfera de la afectividad y se empleó entre familiares y amigos. Es «el otro usted», como lo denominó el investigador Carlos Vargas Dengo. Este uso, conocido como ustedeo, se hizo tan popular en Costa Rica, que llegó a competir con el vos, tal como sucede en la actualidad.

A los alemanes Carl Scherzer y Moritz Wagner, quienes estuvieron en el país por 1850, les impactó el que los ticos trataran de usted a los menores: «El padre de familia, así como el maestro, ya le dicen 'señor' al pequeñuelo de siete años y se dirigen a él con el usual 'usted' ['] La muy usada fórmula de cortesía 'Hágame el favor' ya la emplean tanto el padre como el maestro a los jovencitos que apenas están aprendiendo el abecedario» (Wagner & Scherzer 1856: 187).

4) Su Merced. Durante la Colonia se empleó para dirigirse a una tercera persona, de la cual se hablaba («Digan a SuMerced don Juan que sevaya a Esparza con su familia, y que lleve esta carga consigo» ). Sin embargo, a principios del siglo XVIII pasó a la esfera del interlocutor, de modo que llegó a competir con Vuestra Merced o usted. El empleo de Su Merced en Costa Rica empezó a desaparecer probablemente durante la época independiente, y sobrevivió hasta entrado el siglo XX en expresiones como «¿Cuál es su merced?» con el significado de '¿Cómo se llama usted?'.

5) Vosotros. No figura documentación de este pronombre en documentos coloniales, pero sí, y en abundancia, durante el siglo XIX, en especial en los discursos político-administrativo y eclesiástico. Por ejemplo, el 18 de enero de 1845, el doctor Juan de los Santos Madriz, rector de la Universidad de Santo Tomás, se dirigió a otros académicos de la siguiente manera: «Señores Directores: aparecéis hoy por el voto de vuestros ilustrados compatriotas en la regencia de este gremio científico; sois encargados de una grande obra y la que más puede interesar a vuestra Patria» (Mentor Costarricense: p. 282).

El empleo de este pronombre se consagró en los discursos presidenciales hasta mediados del siglo XX, y hoy si acaso se escucha en las misas («El Señor esté con vosotros»). No se tiene noticia de que fuera empleado en la lengua hablada.

6) Tú. Desde la Colonia hasta nuestros días abundan documentos que prueban el empleo del pronombre tú —o tuteo— en nuestro país, por lo menos en la lengua escrita, así como también hay ejemplos de que no fue tan popular en la lengua hablada. Los mencionados Scherzer y Wagner afirmaban que el tuteo era inexistente en Costa Rica: «No se emplea el pronombre 'tú', y bien podría eliminarse de la gramática española» (Wagner & Scherzer 1856: 187). Sin embargo, a lo largo de los siglos XIX y XX, en la prensa y en la literatura se nota su empleo coherente y sistemáticamente, en circunstancias de cercanía afectiva.

7) Vos. Se podría decir que, para situaciones de confianza y acercamiento afectivo, el empleo del pronombre vos es la manifestación linguística más viva de la simbiosis cultural hispanoamericana porque es la convergencia del pronombre medieval vos, antes visto, más algunas formas correspondientes al pronombre tú («Vos te irés/irás a Esparza con tu familia, y llevarés/llevarás esta carga con vos»).

La razón de esa convergencia se halla cuando vos y tú llegaron a emplearse en situaciones de afectividad, y, en vez de que una de ellas desplazara a la otra (como sucedió con Vuestra Merced-usted respecto del vos de poder durante la Colonia), se fundieron, dando como resultado el tratamiento conocido como voseo.

Sin embargo, también se usa en Costa Rica «el otro vos» (parafraseando a Vargas Dengo) porque, tal como apunta el filólogo Arturo Aguero, se emplea en ciertas zonas de la provincia de Alajuela en situaciones de distancia afectiva, para interpelar a una persona mayor o a un desconocido.

Flexibilidad. Se podría dividir el mundo hispánico en dos grupos, según las fórmulas de tratamiento: los que tienen un sistema poco flexible, y los que tienen uno bien flexible. En el primer grupo, cuando por lo general se pasa del usted de distancia al vos o tú de confianza, no se puede regresar al usted.

En cambio, en los países con un sistema flexible, como Costa Rica, se pasa del vos al usted, del usted al vos, y a veces hasta se cuela un tú, según el humor o el interés, y se puede tratar de usted a la pareja y a los hijos, cosa inaudita en otros países.

A lo mejor, esa flexibilidad sea más bien una ventaja pues nos permite reflejar linguísticamente nuestro estado de ánimo, o bien, matices comunicativos en el trato con el interlocutor.

EL AUTOR ES MIEMBRO DE LA ACADEMIA COSTARRICENSE DE LA LENGUA Y HA GANADO EL PREMIO NACIONAL DE HISTORIA POR SU RECIENTE LIBRO HISTORIA DEL ESPAÑOL EN COSTA RICA.

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