Noticias del español

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Alexis Márquez Rodríguez 

Tal Cual (Venezuela)

Martes,13 de marzo del 2012 

CON LA LENGUA: LA ORACIÓN COMPUESTA (7): Oraciones subordinadas (1)


ORACIONES SUBORDINADAS. En los artículos anteriores hemos estudiado, dentro del tema de la «oración compuesta», las «oraciones coordinadas», en sus dos modalidades, de «oraciones  coordinadas» por yuxtaposición y «oraciones coordinadas» conjuntivas. Ahora  vamos a estudiar las «oraciones subordinadas». 


Una de las características fundamentales de las «oraciones coordinadas» es su  independencia, su autonomía. Dos o más «oraciones coordinadas», dentro de una «oración compuesta», son, cada una, independientes, es decir, tienen un sentido  propio, perfectamente comprensible aunque se las lea u oiga aisladamente, sin relación con las demás. En cambio, la «oración subordinada» se caracteriza, entre otras  cosas, porque es una oración dependiente de otra, a la que se conoce como  «oración subordinante» o «principal». La «oración subordinada» forma parte de la «oración principal», es uno de sus elementos sintácticos o estructurales. Por ello no captamos su sentido si la leemos o escuchamos aisladamente, porque tal sentido  depende de su relación sintáctica con la principal. Si decimos, por ejemplo, «El  hombre que vino ayer volvió esta mañana» tenemos una oración compuesta, formada por una principal y una subordinada. La principal es «El hombre volvió esta  mañana», la subordinada es «que vino ayer». En este caso la subordinada es  complemento especificativo del sujeto, «hombre», de la oración principal. Por ello, si leemos u oímos esta oración subordinada, «que vino ayer», aislada de la principal, sin conocer esta de antemano, no entenderemos su sentido.

Según el oficio que desempeñen en la «oración principal» las subordinadas  pueden ser de varias clases. Son «sustantivas» si el oficio que desempeñan es uno de  las oficios propios del sustantivo; son «adjetivas» si ese oficio es uno de los que corresponden al adjetivo. Son «subordinadas circunstanciales» si el oficio que hacen  es el de complemento circunstancial de la oración principal.

Frecuentemente la «oración subordinada sustantiva» hace oficio de sujeto de  la «oración principal», que es uno de los oficios propios y exclusivos del sustantivo. En estos casos la «oración subordinada sustantiva» va  encabezada por la partícula «que», a la cual se conoce como «que anunciativo»: «Que haya que devaluar la moneda es muy probable». Aquí tenemos una oración principal, «es muy  probable»,  cuyo sujeto es la oración subordinada «Que haya que devaluar la moneda».

Lo  mismo ocurre en este otro ejemplo: «No es conveniente que se importe  más de lo necesario». Aquí la oración principal es «No es conveniente», y su sujeto es   la oración subordinada «que se importe más de lo necesario».

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