Noticias del español

| | | | | |

| Alexis Márquez Rodríguez
Tal Cual, Venezuela
Martes, 22 de julio del 2008

CON LA LENGUA: ERRORES FRECUENTES EN EL LENGUAJE PERIODÍSTICO VENEZOLANO (4)

Muy frecuente es también el error de usar mal el vocablo «nivel», en la frase «a nivel de…». Esta se ha convertido en una especie de latiguillo, tanto en el lenguaje oral como en el escrito. Abundan las frases absurdas, y aun estúpidas, de este tipo: «a nivel de libro...», «a nivel de religión…», «a nivel de sanciones…», «a nivel de obstáculos…», «a nivel de lo dicho…», «a nivel mundial…», «a nivel de sentimientos», «a nivel de matero…».


Todas son frases leídas u oídas a través de los medios. La última de ellas la oí recientemente en un excelente programa del Vale TV, de divulgación sobre la prevención del dengue. Un médico, que, por lo demás, lucía muy competente en su materia, hablaba de evitar los depósitos de agua al aire libre, y ejemplificaba, entre otras cosas, con el agua que se vierte en un matero para regar una planta.

Quizás la más extravagante sea «a nivel de perfume…», oída hace algún tiempo a una bella animadora de televisión.

La expresión «a nivel de…» generalmente se refiere a un plano horizontal con respecto a una escala vertical, es decir, un plano horizontal que se halla situado a determinada altura dentro de una escala vertical. En un edificio, por ejemplo, un apartamento puede estar «a nivel del 4º piso». En una montaña puede hallarse algo «a nivel de la cumbre…».

La escala vertical puede referirse a planos no espaciales, sino de tipo ideal: en la organización del Estado puede haber hechos «a nivel municipal», «a nivel estadal» y «a nivel nacional», referidos a las jerarquías de los órganos del poder público. Pero no es válido decir «a nivel nacional» con el significado de «todo el territorio nacional», ni tampoco «a nivel mundial» queriendo decir «en todo el mundo». Igualmente no sería válido decir que una decisión esté «a nivel de sentencia», pero sí que un asunto está «a nivel del Tribunal Supremo de Justicia».

Es general la expresión impropia «veintiún por ciento» o «veintún personas», en lugar de «veintiuno» o «veintiuna». Igualmente se dice mucho «mal práctica médica», en lugar de «mala práctica…».

También se ha generalizado la expresión «a las 12 del mediodía». No se trata realmente de un error, sino de una redundancia innecesaria, pues basta decir «a las 12 del día». Pero sí es un feo error decir «la una pasado el meridiano» en lugar de «la una de la tarde». Este error se origina en creer que la palabra latina meridiem significa «meridiano», cuando lo que significa es «mediodía». De modo que postmeridiem significa «pasado el mediodía», y no «pasado el meridiano».

Otra redundancia del mismo tipo, también muy frecuente, la hallamos en expresiones como «pero sin embargo» o «en donde». «Pero» y «sin embargo» son conjunciones adversativas exactamente equivalentes. Entonces ¿para qué repetirlas?. Asimismo la preposición «en» y el adverbio «donde» indican la misma noción de lugar, por lo que su repetición es innecesaria, y a veces chocante.

¡Hola!

¿Has buscado tu consulta?

Si no la encuentras, rellena nuestro formulario: