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| Agencia EFE

Álvarez de Miranda invita al lector a buscar pulpos en el océano de la lengua

Aceptamos pulpo como animal de compañía, así se las ponían a Fernando VII o pasarlas morás son algunas de las curiosas expresiones cuyo origen busca el libro Más que palabras, en el que Pedro Álvarez de Miranda se sumerge en «el océano» de la lengua para invitar a la reflexión sobre el léxico.

«La lengua es como un océano, y estudiar una palabra es como estudiar una gota de agua», explica el académico Álvarez de Miranda (Roma, 1953) en una entrevista con Efe sobre su nuevo libro, en el que incluye ensayos y artículos sobre el origen y desarrollo del léxico y en el que reflexiona sobre las nuevas normas de la Real Academia.

Más que palabras (Galaxia Gutenberg) desentraña también las anécdotas que dieron origen a expresiones populares como Así se las ponían a…, que parece venir del juego del billar, y aceptamos pulpo como animal de compañía, una frase que se originó en un anuncio de juegos de mesa.

Entre michelín, resiliencia o escrache, descubre también la historia del modismo pasarlas moradas o morás, que surgió en Andalucía para referirse a una época de hambre como pasar las morás y las partías, es decir, comer solo aceitunas y pan.

En Más que palabras también estudia expresiones como repampinflar y su uso en el periodismo, así como el origen del vocablo ensimismarse, que nació en el siglo XVIII y que al parecer solo existe en el idioma castellano, «misterios» que, admite, «le dieron guerra» aunque le divierte la labor.

Su «pasión por la lengua» se debe a la capacidad que tiene de «insuflar vida» a la realidad: «Incluso lo que ya no existe puede seguir existiendo en el lenguaje», apunta, y pone como ejemplo a las pesetas.

Álvarez de Miranda considera que cuando el idioma evoluciona, como con el fenómeno de los anglicismos, «no hay que alarmarse».

«La lengua es sabia y se defiende sola, es un organismo vivo con sus propios mecanismos de supervivencia», sostiene.

Como dato, apunta a la «envidiable» situación del castellano por su expansión geográfica y la unidad ortográfica que comparten «500 millones de hispanohablantes».

Por eso, este catedrático de Lengua Española de la Universidad Autónoma de Madrid defiende que «hay que rebajar el nivel de retórica patriotera sobre la lengua», critica algunas «actitudes puristas» en su libro e invita al lector que «ama la lengua» a sumergirse en el océano del lenguaje.

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