#EscribirEnInternet

Nuevos medios, viejas prácticas

Si se quiere ser correctos al redactar se deben conocer las pautas básicas en cuanto al tratamiento de la información. La veracidad es uno de los principios fundamentales de la ética de la información, por ello lo que se espera de un comunicador es que haya tenido el detalle de comprobar lo que publica.

Decir la verdad no es solo comprobar los hechos, sino profundizar en el contexto y documentar lo que se está afirmando. Nuestra imagen está en juego, y perder la credibilidad en los nuevos medios puede conllevar una pérdida de reputación tanto en la red como fuera de ella.

Uno de los problemas de la elaboración de buena documentación es la búsqueda de fuentes veraces, y en internet hay más fuentes que nunca. Podríamos definir una fuente informativa como un canal —persona o institución— que nos proporciona datos sustanciales o complementarios —al ser testigo directo o indirecto— para poder redactar noticias, reportajes, crónicas e informes.

En la red se encuentra de todo. Se pueden publicar vídeos, fotos, comentarios y cualquiera puede tener acceso a ello a través de internet. El trabajo del periodista ahora es informar y contrastar entre las miles de fuentes. Se ha llegado a decir que el periodismo está de capa caída porque cualquiera puede escribir en internet, pero la necesidad de filtrar, contrastar y verificar la información sigue siendo labor de los profesionales de la información. Su reto es el de hacer de mediador entre tanta información y hacernos llegar lo correcto.

Muchos usuarios buscan la fiabilidad de la persona que se ha forjado una reputación de credibilidad en la red, el profesional que distingue perfectamente entre hechos y rumores y comunica de manera clara, concisa y correcta sobre un tema. Siempre ha habido buenas y malas fuentes, el problema hoy en día es la velocidad de propagación y la facilidad con la que se identifica el origen de la noticia.

Hay que tener claro lo que implica un tratamiento adecuado de la información. Veíamos que la veracidad es primordial, así como el uso de buenas fuentes, pues bien, aquí hay que añadir las referencias, cuanto mayores referencias y de más calidad incluyamos en el contenido, mayor valor y fiabilidad le estaremos dando. Y en internet es sencillo referenciar, simplemente hay que poner un enlace a la noticia o fuente de donde hemos extraído la información.

Otra cuestión importante es identificar como propio un tema o comentario de opinión. Así en el caso de las cuentas individuales, distinguiremos lo que comentemos como personas de lo que hagamos como representantes de la empresa en la que trabajamos. Ya aparecen muchos perfiles en las redes sociales, que cuando intervienen con su usuario personal lo señalan en la información de su perfil o biografía, es decir, nos informan de que cualquier comentario se hace a título personal y, por lo tanto, no es la opinión corporativa de la organización a la que representan. Esta misma recomendación se aplica a cualquier publicación, sobre todo si se es alguien destacado dentro de una empresa o entidad.

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