La abreviatura e. g. es muy común en textos en inglés, pero bastante rara en textos escritos en castellano.
Algunos autores, como Martínez de Sousa (MELE3) recomiendan evitar el uso de abreviaturas que no procedan de expresiones en español, aunque las Academias no dicen nada al respecto.
Las formas tradicionales para la abreviatura de «por ejemplo» serían p. ej. o, si se prefiere usar un latinismo, v. g. y v. gr. (verbi gratia).



