No hay tal norma y es posible reunir dos preposiciones, siempre que tenga sentido: «andaba por entre los árboles», «van en fila de a dos», «se ha quedado cojo de por vida» y muchas más. Lo que pasa con a por es que lo tradicional con este sentido es por, sin a, que es la forma que sigue viva en América. En cambio, a por es un uso propio de España, aceptado por las Academias de la Lengua.



